domenica 12 aprile 2015

El sinpar

Con tus lentesitos de sol y un poemario, así te recuerdo esa tarde de verano en la estación de trenes. Me contaste porque en París a uno le comienza a gustar el arte y yo me enamoré de París y de ti. Escuchamos algo algo así como una canción, "los argentinos de rock sí que saben", te dije, tú mirabas las estrellas como si escondieran algo y las estrellas te miraban a ti como envidiandote. "¿Quieres ser mi musa?", te dije, así con un respeto de hombre gentil y tú sonreíste, "la vida es bella", dijiste y nos abrazamos. Otras veces bebimos y fumamos mucho, e hicimos el amor en casi todos los rincones de la existencia; cuando estuvimos a solas bailabamos como dos locos y carcajeamos como nunca, tú me enseñaste que la única cosa más hermosa que tu cuerpo es tu mirada y yo creo que te enseñé a amar de verdad. Así nos la hemos pasado, felices, no había nada más interesante que escucharnos hablar, no había nada mejor que lo que nos gustaba, no había mundo sin ti. Una noche con aguacero me besaste en la frente con la ternura de un niño, no era tu adiós, no existieron jamás adioses con nosotros, era solo tu forma bonita de decirme "hasta la próxima". Lloré por estúpido y tú regresaste a él, nada funcionó entre ustedes, las cosas eran peor y me llamabas por las noches para recordar que un día fuimos felices juntos, yo te exijía que lo dejes sin ningún derecho, pero tú no lo hiciste. Quizás ahora de casados se lleven por fin mejor, lo noto porque has dejado de buscarme, no te preocupes, no pasa nada, estoy acostumbrado a ser el tercero.

https://www.youtube.com/watch?v=Ln7BIW8C5R8

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